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Asistente IA — el cerebro de las respuestas

El agente de IA es el motor que genera todas las respuestas automáticas en tus DMs de Instagram y WhatsApp. Tú escribes un prompt (las instrucciones del agente) y la IA lo sigue al pie de la letra durante cada conversación.

Cada cuenta arranca con Lume, la IA predeterminada entrenada por ZeroChats. Puedes probarla, modificarla, clonarla o crear nuevos agentes desde cero.

Desde la pestaña del agente puedes:

  • Crear nuevo agente de IA — abre el diálogo donde defines el nombre y el idioma del agente.
  • Clonar — copia toda la configuración de la IA actual en un nuevo agente.
  • Eliminar IA — borra el agente. No es posible eliminar el último agente ni uno que esté en uso por algún negocio.
CampoPara qué sirve
Nombre de la IAIdentifica al agente. Máximo 40 caracteres.
IdiomaEspañol, inglés o portugués. Define el idioma con el que la IA hablará al lead.
PromptLas instrucciones del agente: personalidad, tono, objetivos, temas a tratar y a evitar.

Tienes dos formas de modificar el prompt:

  • Editar con IA — escribe lo que quieres en lenguaje natural (“Haz mi agente de IA más eficaz”, “Agrega personalidad a mi agente de IA”) y la IA reescribe el prompt por ti. Hay sugerencias rápidas como Usar el tono adecuado para mi negocio o Usar emojis en las respuestas.
  • Editar manual — modificas el texto del prompt directamente en el editor.

Cada vez que guardas, la versión queda registrada en el Historial de prompt, donde puedes ver, simular, restaurar o eliminar versiones anteriores.

Junto al prompt verás una barra de calidad que evalúa tus instrucciones del 0 al 10 y te indica qué mejorar: claridad del objetivo, definición del tono, manejo de objeciones, ejemplos, reglas críticas, etc. Es una guía rápida para saber si el prompt está listo antes de simularlo o activarlo.

El botón Simulador abre un chat de prueba donde hablas con la IA tal y como lo haría un lead. Sirve para validar el prompt antes de activarlo en producción. Puedes volver a un punto anterior con Volver a este punto.

El interruptor Activación de la IA activa o desactiva las respuestas automáticas para los mensajes entrantes. Es el switch maestro del agente.

Las delegaciones permiten que un agente pase la conversación a otro agente especializado cuando se cumple una situación concreta.

Desde Gestionar DelegacionesAgregar Delegación:

  1. Elige la IA destino en Delegar a IA.
  2. Describe la Situación en la que debe ocurrir el handoff (ej.: Cuando el cliente pregunta sobre soporte técnico).
  3. Guarda. La regla aparece en Delegaciones Actuales.

El lead se transfiere de forma silenciosa: nunca ve un mensaje de cambio. A partir de ese momento conversa con el agente destino, con su propio prompt, contenidos y enlaces de venta.

El lead escribe primero. ZeroChats reconstruye el contexto, la IA responde con mensajes cortos y un pequeño delay.

  1. El lead envía un DM por Instagram o WhatsApp (o responde a una Story desde Instagram).
  2. ZeroChats reconstruye el contexto de la conversación con ese lead.
  3. La IA genera mensajes cortos y naturales acordes al prompt y al idioma del agente.
  4. Los envía con un pequeño delay para imitar a una persona escribiendo.
  • Sé específico con la personalidad y el tono del agente.
  • Lista de forma explícita los temas que la IA debe y no debe tratar.
  • Define un objetivo claro (agendar llamada, enviar enlace, calificar lead).
  • Anticipa las objeciones más frecuentes y explica cómo responderlas.
  • Mantén el prompt enfocado: la IA sigue tus instrucciones literalmente.
  • Para reglas críticas, escríbelas en MAYÚSCULAS y repítelas más de una vez en el prompt; ayuda a que la IA las priorice.
  • Si una conversación real no salió como esperabas, copia el chat del panel de leads y pégalo en Editar con IA indicando qué hubieras querido que respondiera. La IA reescribe el prompt para corregir ese caso.
  • Antes de activar cambios grandes, pruébalos en el Simulador.

Antes de entrar en faena, una idea que tienes que tener clarísima: todo lo que escribes en el prompt, tu agente lo lee como instrucciones que tiene que seguir. No distingue automáticamente entre “esto es una regla” y “esto es solo un ejemplo para que entiendas la idea”. Si le metes una frase concreta entre comillas, lo más probable es que la suelte tal cual a tus clientes reales. Por eso hay que ser cuidadoso con los ejemplos.

Piénsalo así: tu agente es como un empleado nuevo extremadamente literal. Si le enseñas a atender al cliente diciéndole “saluda diciendo: ‘Hola, ¿en qué puedo ayudarte?’”, va a soltar exactamente esa frase a todo el mundo, durante meses, sin variación. Si en cambio le dices “saluda de forma cercana y breve, adaptándote a cómo escribe el cliente”, va a improvisar saludos distintos cada vez.

No metas ejemplos cuando lo que quieres regular sea:

  • Saludos, despedidas o fórmulas de cortesía. Si pones un saludo de muestra, ese saludo se repetirá idéntico conversación tras conversación. Tus clientes lo notarán como artificial.
  • El tono o la personalidad de tu agente. Cómo “suena” tu agente no se enseña con frases de muestra: se describe con palabras.
  • Cómo presentar tu producto u oferta. Si pones una frase comercial concreta como ejemplo, esa frase aparecerá una y otra vez, aunque el cliente real esté preguntando por algo completamente distinto.
  • Respuestas a objeciones típicas. Cada cliente plantea la objeción a su manera. Si pones una respuesta cerrada de muestra, tu agente la soltará aunque no encaje del todo con lo que ha dicho el cliente.
  • Plantillas de seguimiento o cualquier guion fijo. Si lo escribes como ejemplo, lo verás copiado palabra por palabra.

Sí puede tener sentido poner un ejemplo (con cuidado) cuando:

  • Tu negocio usa una palabra o término muy concreto que tu agente no usaría por sí solo y quieres fijarlo (por ejemplo, una forma particular de llamar a tus servicios o etapas internas).
  • Quieres marcar una estructura de respuesta concreta que cuesta explicar con palabras. Aun así, casi siempre describirla funciona mejor que ejemplificarla.
  • Hay un caso muy específico que las reglas no terminan de cubrir y un ejemplo desambigua. Estos casos son menos de los que parece.

Señales de que un ejemplo se te va a copiar literal

Sección titulada «Señales de que un ejemplo se te va a copiar literal»
  • Va entre comillas.
  • Es una frase completa, redonda, lista para soltar.
  • Lo introduces con algo tipo “Ejemplo:” o “La IA debería decir:”.
  • Lo pones al final del prompt, justo antes de cerrarlo.
  • Contiene el nombre real de tu producto, un precio concreto o datos muy específicos.
  • Es el único ejemplo que pones, sin variantes que muestren que la idea se puede expresar de muchas formas.

Cómo poner un ejemplo bien hecho, cuando sí lo necesitas

Sección titulada «Cómo poner un ejemplo bien hecho, cuando sí lo necesitas»

Pon varios, no uno. Un único ejemplo se convierte automáticamente en la respuesta del agente. Tres o cuatro variantes, distintas entre sí en palabras y longitud, le enseñan que la idea se puede expresar de muchas formas válidas. Si solo se te ocurre una versión de tu ejemplo, mejor no lo pongas: conviértelo en una regla.

No los pongas entre comillas. Las comillas le sugieren a tu agente “esto es lo que tengo que decir tal cual”. Mejor mete los ejemplos integrados en la explicación, en una lista con guiones, o como descripciones sin entrecomillar. Cuanto menos parezcan una “frase oficial”, menos riesgo de copia.

Mejor plantillas con huecos que frases enteras. En lugar de escribir una respuesta completa palabra por palabra, escribe la forma de la respuesta. Algo del estilo “saludo breve + referencia a lo que ha dicho el cliente + una pregunta concreta” funciona muchísimo mejor que una frase cerrada lista para soltar. Estás enseñando la idea sin imponer las palabras.

No coloques los ejemplos al final del prompt. Lo último que tu agente lee es lo que más peso tiene cuando responde. Si cierras el prompt con una frase de ejemplo, esa frase se vuelve la principal candidata a aparecer copiada. Pon los ejemplos en el medio y cierra siempre con reglas, nunca con muestras.

Avisa explícitamente de que son ejemplos. Después del bloque de ejemplos, añade una línea clara, del estilo:

Las muestras anteriores son orientativas. Nunca las copies palabra por palabra. Adapta siempre el vocabulario, la longitud y la forma a cada conversación real.

Esto no es de adorno: ayuda mucho. Tu agente convive con otras instrucciones que sí le piden copiar cosas exactas (como las URLs de tus enlaces). Conviene dejarle claro que tus ejemplos no van por ahí.

No metas datos reales de tu negocio dentro de un ejemplo. Si dentro del ejemplo escribes el nombre de tu producto, un precio o un plazo concreto, esa frase con esos datos se fijará y reaparecerá aunque no venga a cuento. Los datos van en el campo de información del negocio (que es un campo distinto al del prompt). En los ejemplos del prompt usa términos genéricos o huecos tipo [nombre del producto].

  • Poner un solo ejemplo “perfecto” pensando que basta. Acaba siendo un molde fijo.
  • Escribir formatos tipo “Cliente: … → IA: …”. Tu agente aprende a soltar exactamente lo que escribiste detrás de “IA:”.
  • Citar literalmente lo que no quieres que diga (“nunca digas: ‘estimado cliente’”). A veces, al verlo escrito, lo activa igual. Es mejor describir el problema sin escribir la frase prohibida (“evita fórmulas anticuadas y demasiado formales”).
  • Mezclar ejemplos y reglas en el mismo párrafo sin separación visual.
  • Llenar el prompt de ejemplos creyendo que cuantos más, mejor. Más ejemplos = más cosas que pueden salir copiadas tal cual.

Casi todo lo que la gente intenta enseñar con ejemplos se enseña mejor con descripciones y reglas. Es contraintuitivo, pero funciona mucho mejor.

Para regular el tono y la forma de hablar, usa adjetivos y restricciones concretas, no frases de muestra:

  • Cercano pero profesional. Trato de tú. Sin formalismos arcaicos. Sin emojis salvo en respuestas a saludos.
  • Mensajes muy cortos, máximo dos frases en respuestas a preguntas simples.
  • Evita fórmulas vacías de cortesía y preguntas de confirmación encadenadas.

Esto cubre todas las conversaciones posibles sin que ninguna salga clonada.

Para regular el comportamiento, usa reglas con condiciones, no guiones. En lugar de poner una frase de respuesta concreta, describe el comportamiento paso a paso:

Cuando el cliente pregunte por precios:

  1. Si no está claro a qué plan se refiere, pídele que lo aclare antes de dar el precio.
  2. Da el precio del plan correspondiente y como mucho dos beneficios diferenciales.
  3. No enumeres todos los beneficios ni hagas presión de cierre.
  4. Termina con una pregunta abierta que invite a seguir hablando.

Esto vale para infinitas formas en las que un cliente puede preguntar el precio, y tu agente responde con sus propias palabras cada vez.

Para enseñar a manejar situaciones, habla del estado del cliente y de lo que tu agente debe lograr, no de lo que debe decir:

Cuando el cliente muestre dudas: reconoce la duda concreta que ha mencionado, ofrece información específica sobre esa duda en particular (no respuestas genéricas), y termina invitando a seguir conversando sin empujar al cierre.

Estás describiendo qué hacer, no qué decir. Tu agente elige las palabras, tú controlas el comportamiento.

Para evitar que tu agente hable de cosas que no debe, usa prohibiciones claras, sin meter como ejemplo la frase mala:

  • Nunca ofrezcas descuentos que no estén descritos en la información del negocio.
  • No menciones precios de planes que el cliente no haya preguntado.
  • No prometas plazos de entrega ni resultados concretos.

Reglas claras, en negativo, sin escribir la frase que no quieres que aparezca.